CATALINA DE ERAUSO, LA MONJA ALFEREZ.
Era 1626 cuando en una animada y vital Roma, el Papa Urbano VIII concedía a una mujer la singular licencia de vestir de hombre, incluso con hábito, y de utilizar el nombre de Antonio. Tan curiosa concesión se le otorgaba a CATALINA DE ERAUSO, LA MONJA ALFEREZ.
