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LA BELLA OTERO Y LAS REALES PASIONES

  • Categoría de la entrada:COLABORACIONES
  • Tiempo de lectura:6 minutos de lectura

El Ballet Nacional de España ha estrenado en el Teatro de la Zarzuela un estupendo espectáculo global al que merece la pena acudir; la obra LA BELLA OTERO. Es buen momento para hablar de la vida, de la historia de Agustina Otero que se hizo leyenda internacional con el nombre de LA BELLA OTERO.

LA BELLA OTERO Y LAS REALES PASIONES

Contar con exactitud su larga y azarosa vida no es fácil ya que durante décadas vivió narrando una historia personal inventada. Un cuento como mero instrumento de marketing para generar glamour sobre su persona. Pero al final, la realidad supera a la ficción.

Nació Agustina en la aldea gallega de Valga (Pontevedra)  un 19 de diciembre de 1868  y pasó su infancia en la pobreza con su madre y otros cuatro hermanos que como ella no tenían padre conocido. Incluso parece que pudo ser hija del párroco local. A los 10 años sufrió una violación de tal brutalidad que casi pierde la vida al quedar en una cuneta desangrándose y con la pelvis rota. Quedó imposibilitada para procrear y para el disfrute afectivo. Harta de miseria y estigmatización se escapó de una residencia de monjas Oblatas camino de Portugal en compañía de joven novio que según parece la abandonó en un breve tiempo.

La Bella Otero Valga Pontevedra
La Bella Otero. Y la estatua que la recuerda en Valga (Pontevedra)

Tras la limpieza de portales y otros trabajos en compañías ambulantes, se traslada a Barcelona y Marsella, ciudades en las que actúa en pequeños establecimientos y ejerce la prostitución. No sabemos en cuál de los dos destinos conoce al magnate americano Ernest  Jurgens en 1889, que enloquece y se vuelca con ella. Se ocupa de su aprendizaje, modales, idiomas  pero también se inventan ambos una historia que nada tiene que ver con la verdad de Agustina, ahora llamada Carolina Otero. Crean un personaje del que dicen que era hija de una afamada bailarina gitana de Cádiz y de un militar griego noble y de alta graduación. Pasa por ser una condesa que dejó un matrimonio con un noble italiano por su deseo de bailar. En fin, una leyenda inventada para la prensa que la siguió hasta que en la vejez tuvo que pedir una pensión y le solicitaron el certificado de nacimiento.

La Bella Otero
Carolina Otero

En 1890 Jurgens la hace debutar en Nueva York. A partir de ahí siguen los éxitos por Europa y América hasta convertirse, en muy poco tiempo, en la reina absoluta del Folies Bergére; autentica catedral mundial de los espectáculos musicales. Es relevante que Carolina Otero tuviese  y fuese requerida para los papeles y números que representó. Carecía de estudios y técnicas de cante y baile; pero todo era sustituido por una gran intuición, una alegre picardía y una fuerte dosis de sensualidad. 

El esfuerzo de Jurgens, personal y económico, ya no era necesario, pues ya era ella la bailarina más famosa y carismática del mundo. El hacedor de La Bella Otero, totalmente arruinado y abandonado por esta, se suicidó en la habitación de una pobre pensión. Y no fue el único, a lo largo del tiempo, que optó por este final como alternativa al desamor de Carolina.

Pero a esas alturas de su vida La Bella Otero ya había conquistado a lo más alto y granado de la sociedad internacional. No necesitaba a nadie para manejar a la pudorosa y pudiente alta burguesía y aristocracia  de la que iba a obtener gran parte de su enorme fortuna.

Incapaz de disfrutar mentalmente del sexo, debido al trauma de su infancia, e incapaz de sentir enamoramiento alguno fue coleccionado hombres que desesperaron por ser el primero en rendir su corazón. Ninguno lo consiguió; conservó siempre la virginidad en el amor.

La Bella Otero Carolina Otero

Además de su trabajo, que abandonó a comienzo de la Primera Guerra Mundial tras un accidente, su enorme fortuna se fraguó en alcobas tan importantes como las de Alberto I de Mónaco, Leopoldo II rey de los belgas, el Kaiser Guillermo II y Eduardo VII cuando era Príncipe de Gales. Sabemos que el Príncipe Nicolás de Montenegro le obsequió con una joya de la corona y que el Gran Duque Pedro de Rusia la encerró bajo llave en una habitación de la que escapó por la ventana terminando con una pulmonía. También la política, como Aristide Briands, las artes, las finanzas, se rindieron y pagaron sus encantos. La escritora Carmen Posadas en su libro La Bella Otero ha calculado que su fortuna equivaldría a unos 400 millones de euros actuales.

La Bella Otero Leopoldo II y Príncipe de Gales Eduardo VII
Leopoldo II y el Príncipe de Gales, posteriormente Eduardo VII
La Bella Otero Príncipe Alberto I Mónaco y Kaiser Guillermo II
El Príncipe Alberto I Mónaco y el Kaiser Guillermo II de Alemania
Hotel Intercontinental Carlton Cannes
Hotel Intercontinental Carlton. Cannes

Influía también en las esferas culturales y artísticas. Musa de Renoir y Toulouse-Lautrec, amiga de Gabrielle D´Annunzio, tuvo también sus aventuras con Isadora Duncan y sus noches compartidas con la trasgresora Collete. La autora de las picardías de las novelas de Claudine comentaba que

«Sus senos eran de forma curiosa, recordando a limones alargados, firmes y con pezones hacia arriba

Unas  tetas que están inmortalizadas en las cúpulas del Hotel Intercontinental Carlton de Cannes.

La Bella Otero La escritora francesa Colette
La escritora francesa Sidonie-Gabrielle Colette, más conocida como Colette

Poco a poco se fue retirando de su vida de cortesana para poner la pasión y el calor que nunca puso en el amor en una alternativa; su ludopatía. Perdía la cabeza, como se puede perder en la pasión y el amor, ante la posibilidad de ganar o perder. Y se arruinó en el Casino de Montecarlo hasta el punto que el propio casino le puso un pequeño apartamento en el que poder vivir. El 12 de abril de 1965 cerraba los ojos a los 97 años de edad, en una pensión de Niza entre recortes de periódicos antiguos que contaban la historia de La Bella Otero antes de conocerse su verdadero origen por solicitar la Seguridad Social un certificado de nacimiento.

Carmen Posadas en su libro La Bella Otero recoge esta explícita declaración:

La verdadera pasión es cuando uno se olvida de todo, cuando se olvida de sí mismo, y eso sólo me lo ha dado el juego; existen para mí dos placeres incomparables en esta vida: uno es ganar, y el otro perder»

José Antonio García-Albi

Esta entrada tiene 8 comentarios

  1. Gabriel Echánove

    Buenísimo

    1. Iberianstyle

      Muchas gracias

  2. PILAR

    MUCHAS GRACIAS HA SIDO DE GRAN INTERES E INFORMACION

    1. Iberianstyle

      Gracias a ti. Nos alegramos de que te haya gustado

  3. JESUS

    Una vez más, la realidad oculta supera la ficción conocida

    Sobresaliente

    1. Iberianstyle

      Así es. Gracias.

  4. Oscar

    Muy interesante. Menuda biografía!

    1. Iberianstyle

      Pues sí. Una vida ajetreada. Gracias

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