Hay productos netamente ibéricos que además de sus conocidas propiedades gastronómicas, son altamente beneficiosos en cosmética y en cuidados para la piel; entre ellos el aceite de oliva virgen. Descubramos un poco más de la Cosmética Natural.
NO SÓLO EN ENSALADA, TAMBIÉN EN LA CARA
Nos hemos puesto en contacto con una firma de cosmética natural ubicada en plena zona olivarera, como es la provincia de Córdoba; para que nos ilustre sobre las propiedades del aceite de oliva y para nos deje algunas ideas sobre su utilización casera. Nos referimos a Arahí Cosmética Natural.
ORIGEN
El origen del olivo y el zumo de sus frutos, es conocido como el oro líquido de la cocina mediterránea. El aceite de oliva virgen extra o en terminología científica como olea europaea oil, se sitúa en las costas del levante mediterráneo (las actuales Siria, Líbano, Palestina e Israel). Allí fue donde se comenzó a extraer aceite de las aceitunas silvestres (aceite de acebuche). Siendo los fenicios los encargados de su expansión por toda la cuenca mediterránea. El árbol del olivo ha estado presente a lo largo de toda la historia de la humanidad, y no solo en gastronomía, también en cosmética, como combustible, o en rituales religiosos. Georges Duhame, escritor y poeta francés, llegó a afirmar que
“El mediterráneo acaba donde el olivo deja de crecer”.
Sin embargo, pocos saben quién inventó el aceite de oliva o cuál es el origen de este oro líquido. Se piensa que el olivo existió mucho antes de que el ser humano habitara la tierra, concretamente sus restos datan del periodo Mioceno Superior, 20 millones de años atrás.
El cultivo del olivar ya había sido introducido en España por los Fenicios y los Griegos, pero no cabe duda de que con la llegada del Imperio Romano cobró mayor importancia. Era de hecho, de los aceites mejor valorados de la época, por lo que millones de vasijas eran exportadas desde Hispania al resto del Imperio.
Pero, ¿qué tiene de especial este aceite?
Su fórmula es simple, armoniosa y respetuosa para el paladar y la hidratación de piel. Gracias a sus componentes provenientes del fruto del olivo con pura esencia del mediterráneo se convierte en un candidato ideal para la cosmética natural.
Elogiado y utilizado desde tiempos inmemorables por sus beneficios para la salud, en una mascarilla nutritiva, un jabón casero, como loción para realizar masajes y con fines terapéuticos… se ha convertido en la actualidad en un objeto de estudio, puesto que sus propiedades aportan un valor añadido a cualquier ungüento, crema o loción.
Cada día surgen nuevos estudios que avalan sus propiedades. En consecuencia se han multiplicado distintas formas de extracción de partes de la aceituna y del olivo: hueso de aceituna micronizado para exfoliantes, agua de hojas de olivo como regulador de tensión y colesterol, aceite de hueso de aceituna como potente antioxidante. Esto último gracias al hidroxitirosol y a la oleoeuropeína.
COMPOSICIÓN
Por la composición de este aceite tan peculiar, resulta ser altamente nutritivo e hidratante, gracias a su riqueza en vitaminas A, E y K, antioxidantes, polifenoles, minerales y ácidos grasos esenciales insaturados, sobre todo oleico (Omega 9). Favoreciendo la protección de la piel, por lo que lo convierten en un aliado perfecto para nuestro ritual de belleza diario. Brindándonos un efecto espectacular al aplicarlo directamente sobre la piel. Por su capacidad de penetración, estimula la producción de colágeno y elastina.
PROPIEDADES COSMÉTICAS
El uso del aceite de oliva virgen extra en cosmética utilizado de manera habitual es capaz de rejuvenecer la piel. Aporta elasticidad e hidrata gracias a su alto contenido en vitamina E. Incluirlo en las rutinas de belleza de forma habitual retrasa el proceso de envejecimiento y mantiene la piel tersa durante más tiempo.
Se le concede poder cicatrizante, reparador y regenerador. Aplicándolo en masaje puede lograr suavizar marcas cutáneas, rojeces o estrías de forma natural, y es ideal para culitos de bebés, dermatitis y psoriasis. También se puede aplicar en las zonas que suelen estar más resecas, como son los codos, las manos, las rodillas y los pies. Con un algodón limpio empapado con un poco de aceite de oliva, debiendo estar la piel previamente limpia. Es perfecto para el cuidado de las uñas ya que las mantiene fuertes y sanas.
El aceite de oliva virgen extra posee una gran capacidad para reparar los tejidos de la piel que estén dañados. Acelera la recuperación, gracias a su alto aporte de vitaminas, por lo que es muy aconsejable utilizarlo en heridas superficiales, así como en procesos de cicatrización.
MULTIPLES USOS
Podemos usarlo también como desmaquillante de piel mixta o seca echando unas gotitas de aceite en un disco de algodón y masajear la cara con él hasta absorber los restos de maquillaje. Y para limpieza de los ojos, en una infusión de manzanilla que ya no esté caliente podemos verter unas pocas gotas de aceite y desmaquillar el ojo con un disco empapado en este infusionado.
Es un excelente reparador para el cabello seco, hidrata y protege el cuero cabelludo y el pelo de manera excepcional ya que los ácidos grasos monoinsaturados y minerales hacen que el pelo recupere su brillo y también consigue frenar el encrespamiento y restaurar las puntas abiertas.
Cada vez son más los productos de cosmética española que incorporan aceite de oliva virgen extra en sus fórmulas. No sólo jabones, también cremas faciales, de manos o corporales y bálsamos regeneradores.
Entre el aceite de oliva y la colofonia, que se extrae de los pinos ibéricos y sustituye a los parabenos, podemos augurar un futuro prometedor y de gran calidad a nuestra industria cosmética.
Agradecimientos: a Arahí Cosmética Natural. De Montilla, Córdoba. www.arahi.es
